El fenómeno de la migración en la región CAMEX, que se ha convertido en la principal estrategia para la sobrevivencia de la población, responde a problemas estructurales del conflicto y posconflicto socio político relacionados con la impunidad, la agudización de la pobreza y la violación a los derechos humanos más elementales.
Los pueblos de Mesoamérica descienden de una cultura basada en el uso y aprovechamiento de recursos naturales, particularmente el trabajo productivo de la agricultura del maíz. Con los acuerdos bilaterales para el libre comercio, la producción agrícola se ha debilitado y la población campesina ha tenido que buscar otras estrategias de subsistencia como la diversificación de cultivos y la migración interna y externa. Sólo para ilustrar la gravedad del problema, baste decir que si en 1960 se registraron 76 millones de migrantes, para el año 2000 se reportaron 175 millones.
A pesar del incremento de la militarización de la frontera entre Estados Unidos y México, y de los controles de las fronteras de los países centroamericanos, miles de hombres y mujeres migran, sabiendo que en el proceso se verán expuestos a sufrir sistemáticas violaciones a sus derechos más elementales, como la explotación, el riesgo de sus propias vidas, el ocultamiento de su identidad, pérdida temporal de la familia, prácticas xenofóbicas y, en el caso de las mujeres y menores de edad, también explotación sexual y amenaza de venta.
La migración está cambiando las vidas de quienes migran y también de quienes se quedan. Muchas mujeres han tenido que convertirse en cabezas de familia y abandonar los roles de género tradicionales “socialmente aceptados” en la región; además del aumento de la carga de responsabilidades, se ven expuestas a soportar nuevas presiones socio culturales relacionadas con la ausencia de los esposos, quienes muchas veces establecen nuevas familias en los países del norte. Los abuelos y las abuelas han tenido que ser padres y madres nuevamente al encargarse de sus nietos y nietas, en tanto que sus hijos e hijas intentan establecerse en el “norte”. Nuevas angustias e inestabilidades afectan a las comunidades, fraccionadas por un contínuum de violencia, expresado a través de los conflictos armados, la migración y el racismo.
La situación anterior no logra ser controlada por las instituciones de apoyo a la población migrante, la protección, atención o asistencia que brindan son limitadas, pues no cuentan con recursos humanos ni fondos suficientes, además de que las instituciones no están suficientemente articuladas y se enfrentan a sistemas sociales altamente racistas y discriminatorios, en tanto los propios países de la región, no presentan oportunidades locales que eviten el fenómeno de la migración.
Principales problemas que afectan a población migrante de Mesoamérica,
- Trata y tráfico de personas, principalmente de menores no acompañados y mujeres.
- Traumas psicológicos, choques culturales, pérdida de identidad, adquisición de valores ajenos, ruptura familiar, desunión, deudas, pérdida de bienes.
- Pérdida importante de líderes locales, arraigo en la población del “sueño americano”.
- Mujeres solas al frente de familias, mayores controles familiares sobre las mujeres, contagio de enfermedades de transmisión sexual.
- Muchas familias que reciben remesas desarrollan una actitud pasiva y dependiente, con poca proyección y escaso interés por la situación socio económico y política del país.
- Incremento a las violaciones de los derechos humanos de migrantes indocumentados.
Objetivo específico del Programa
Contrarrestar la violación sistemática a los derechos humanos de la población migrante, promoviendo el respeto a su ciudadanía y generando debate sobre las causas estructurales de la migración, con especial énfasis en mujeres, jóvenes y pueblos indígenas.
Resultados esperados
Las organizaciones que abordan el tema de migraciones han incorporado en su trabajo el enfoque de derechos, y desde esta perspectiva se articulan entre sí y fortalecen sus estrategias de incidencia hacia el sistema político y económico.
Se ha influido en la opinión pública, formando pensamiento crítico en la ciudadanía de la región y generando acciones favorables a la desestigmatización y descriminalización de la migración.
Temas principales a abordar
- Criminalización de la migración real o en discursos (imaginarios).
- Violaciones a los derechos humanos de los migrantes, particularmente a poblaciones vulnerables-mujeres, pueblos indígenas, niñez y juventud-.
- Ataques a defensores/es de migrantes.
- Desinformación y desconocimiento de la población migrante de sus derechos.
- Impactos en el tejido social de las comunidades expulsoras.
- El papel del Estado para proteger migrantes y enfrentar los problemas estructurales que dan lugar a la migración.
Organización de migrantes y sus redes de apoyo.
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