| Inició sus actividades en los años setenta acompañando el proceso de retorno de los refugiados/as de las dictaduras del Cono Sur. En los años ochenta, el énfasis de su atención fue puesto en las poblaciones que vivieron los conflictos armados en Centroamérica, priorizando El Salvador, Guatemala y Nicaragua. A principios de los noventa, las altas cifras de desplazados internos provocadas por los conflictos armados en Perú y Colombia, ameritaron el inicio de su acción en la Región Andina. En esta época también se produjeron los desplazamientos de Chiapas, en el sur de México, donde PCS buscaba concluir los procesos de los refugiados/as guatemaltecos/as que, en el libre ejercicio de sus derechos, optaban por quedarse en ese país.
Es así que PCS desarrolla acciones en toda la Región, las que incluyen actividades en las fronteras de Colombia en torno a la población colombiana en situación de refugio y realiza intervenciones para facilitar diálogos regionales en torno a temas de derechos humanos, migraciones e integración.
La América Latina actual tiene una realidad diferente a la de los años en los que se originó PCS, la cooperación internacional ha variado sus prioridades e intereses y también PCS ha ido cambiando. Podemos decir que en América Latina se han ido conquistando libertades y hay avances en el respeto de los derechos, aunque aún encontremos violencia política y conflictos y las democracias no estén lo suficientemente fortalecidas como para garantizar el ejercicio de los derechos de las mayorías, en particular los de las mujeres, los pueblos indígenas y los sectores afrodescendientes.
En este escenario, PCS ha decidido renovar su estructura y agenda de trabajo para los próximos años, y estará dirigida por un Consejo Directivo de once miembros provenientes, en su mayoría, de América Latina, que tiene un balance equitativo de género, y una significativa representación de miembros menor a los 45 años. Es un grupo de personas con experiencia en la investigación-acción, con conocimiento del universo de la cooperación internacional y las organizaciones progresistas de la sociedad civil, y son promotores de la justicia social y los derechos humanos, condiciones fundamentales para el fortalecimiento de las democracias.
El nuevo Consejo Directivo de Consejería en Proyectos fue instalado el 6 de noviembre de 2007, en Lima, Perú, y sus miembros son: Ana Eugenia Marín (salvadoreña), Esperanza Moreno (canadiense), Javier Gómez (boliviano), Gladys Acosta (peruana), Sergio Aguayo (mexicano), Pilar del Barrio (española), Mónica Chuji (ecuatoriana), Guillermo Payssé (uruguayo), Jesús Tecú (guatemalteco), Herman Van Aken (holandés) y María Eugenia Vásquez (colombiana).
Esta nueva Consejería en Proyectos continuará trabajando con poblaciones, organizaciones y personas vulnerables a la violación de sus derechos humanos y tendrá como propósito fundamental contribuir a la disminución de las desigualdades en las relaciones de poder y producir reformas institucionales que favorezcan la inclusión y fortalezcan las actuales democracias. |