La Segunda Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia de Chile dictaminó la extradición de Alberto Fujimori al Perú. El máximo Tribunal Supremo dio a conocer su decisión respecto de la petición de Perú, planteada en enero de 2006, basada en casos de violación de derechos humanos y corrupción durante el periodo 1990-2000.
En una primera fase, la fiscal de la Corte Suprema de Chile, Mónica Maldonado, emitió su informe recomendando la extradición del ex presidente. Dicho informe se centró en cargos por violaciones de derechos humanos -casos Barrios Altos, La Cantuta, torturas en los sótanos del Servicio de Inteligencia del Estado, desaparición de personas-, corrupción, peculado y colusión. La recomendación no fue vinculante y el juez Orlando Álvarez rechazó, en primera instancia, la extradición a Perú, en una cuestionada resolución. Revisada por la Sala Penal de la Corte Suprema, integrada por Alberto Chaigneau, Rubén Ballesteros, Jaime Rodríguez, Hugo Dolmestch y Nibaldo Segura, la sentencia de extradición fue definitiva.
La sentencia de la Segunda Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia de Chile es un hito histórico en la región, como referente de justicia y de no rotundo a la impunidad.